Aventuras en redscale

Para fabricar la película redscale de lomo se toma un rollo a color barato, se le da la vuelta y se rebobina de nuevo, cuando se expone una foto del lado equivocado el color se activa y reacciona con un sentido inestable e impredecible, no funciona para lo que fue diseñado: representar la realidad, este es un hack que siempre sembrará la duda si fue para bien o mal.

Estos rollos son tan inestables que tienen un rango de exposición de ASA de 25 – 200, el color nunca se va a reproducir como es y siempre, sin importar el ASA o variables de exposición las imágenes quedarán inmortalizadas con una pátina roja, a veces grosera e ilegible de detalles y grano. Como es práctica común de los rollos lomo, estos son reembalajes de grandes lotes de película expirada o descontinuada que compran rematada al por mayor. Así estos redcale son aún más difíciles de controlar ya que a parte del caos de hacer fotos con el rollo del otro lado, nunca se tendrá la certeza si otro rollo es de la misma marca, todo es un tiro al aire, sumado a la loteria del revelado: hacer notas de campo no servirán, solo disparar con fé.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La vista de casa. #nofilter #nikonf3 #nikkor24 #lomo

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Si tienes recuerdos fundamentales que guardar huye de este rollo, sin embargo si te interesa abrazar el caos de la foto análoga con el lo-fi en su máxima expresion, la incertidumbre y lo inesperado empieza por acá. Compré algunos y los tenía guardados por unos años, así que el factor de una extendida muerte lenta de rollo expirado y manipulado sumado a mi amada nikon f consiguieron de roadtrips. Aquí esta Perú, Chimborazo, La Paz, Quito, y mis experimentos culinarios.

Digitalizado directo de negativo, con esto me despido de usar estéticas lo-fi por un buen tiempo.